Esta inciativa busca medir el impacto de distintas actividades humanas en las costas del Pacífico Sur.
Por EFE 08/05/2009 - 10:49

El aire, la tierra y las aguas de nuestro planeta han sido los depositarios de las sustancias contaminantes que la actividad humana ha producido. Algunas de las fuentes son la industria metal minera, la agrícola y la forestal, entre otras, las que producen metales pesados y compuestos orgánicos persistentes que llegan al mar.
Para medir su presencia, el Centro de Investigaciones Ecotoxicológicas (CIE MAYOR) y la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) presentaron un proyecto a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), entidad que no sólo aprobó el proyecto, sino que designó a Chile como líder del proyecto que busca medir la presencia de estos contaminantes en las costas de varios países de América Latina.
HITOS PARA LA INVESTIGACIÓN MEDIOAMBIENTAL
“Existe gran interés de parte de las naciones desarrolladas por estudiar los niveles de salubridad que presentan los productos del mar. Son países que consumen elevadas cantidades de productos del mar y necesitan medir los niveles de contaminantes presentes en ellos”, indicaCarlos Valdovinos, director del CIE MAYOR.
Uno de los principales mercados exportadores de peces y mariscos hacia el hemisferio norte son los países de la costa oeste de América Latina. Esto se debe a que los productos provenientes de las aguas de los mares del norte presentan índices muy altos de sustancias tóxicas, como dioxinas, PCBs y desechos clorados, superando los estándares considerados como tolerables por el ser humano.
Valdovinos explica que “nuestros productos están más libres de sustancias contaminantes, pero son datos obtenidos en lugares puntuales. Por ejemplo, la Unión Europea considera a los productos del mar que provienen de las costas peruanas y chilenas de bajo riesgo, pero no tenemos una medición general de las concentraciones de metales pesados o compuestos orgánicos persistentes en las principales costas de América Latina”.
De ahí la relevancia de este proyecto que involucra a Argentina; Bolivia; Brasil; Chile; Cuba; República Dominicana; El Salvador; Haití; Paraguay; Perú; España; Uruguay y Venezuela, además de Chile, país que lidera a los centros de investigación a nivel latinoamericano.
El proyecto señala que las exportaciones pesqueras han experimentado, según cifras de laSociedad Nacional de Pesca de 2008, un sostenido crecimiento de 8,7%, alcanzando cifras cercanas a los 1.720 millones de dólares, con exportaciones a más de 80 mercados distintos. Se torna indispensable, por tanto, para cumplir las crecientes exigencias técnicas de los países importadores, avanzar en cuanto a la certificación sanitaria de estos productos, que deben presentar atributos de inocuidad, calidad y sanidad animal.
La coordinación de las actividades a realizar en el proyecto comienza este año y se irán dando a conocer resultados parciales en la medida en que éstos sean obtenidos, agrega el experto. En dos años más debieran estar todos los datos analizados.
SILENCIOSA AMENAZA
Las sustancias que se medirán son metales pesados, provenientes de los desechos de la industria minera, cuya ingesta es acumulativa y se asocian con distintos tipos de patologías, tales como trastornos hepáticos y tiroideos, toxicidad a nivel neuronal y efectos cancerígenos.
En tanto, también se busca detectar las concentraciones de compuestos orgánicos persistentes, principalmente dioxinas, furanos y PCBs. Su consumo se asocia con distintos tipos de tumores, enfermedades inmunosupresoras, trastornos tiroideos y del sistema endocrino.





a ver si entre todos conseguimos no destrozar más nuestro planeta..